Desde que somos niños, por medio de historias que escuchamos en la escuela o relatos de nuestros padres nos quedamos con la idea de que la luna es de queso y sin duda alguna por muchos años lo sostenemos hasta que nos damos cuenta que eso es falso.
Pero alguna vez te has preguntado quién fue la primera persona que dijo aquello y por qué hasta nuestros días se conserva.
Hoy en Letra Roja te dejamos la respuesta.
Según las más antiguas Crónicas lunares, que se encuentran en Museo Roedoril Underground de Hamelin, el origen de la hipótesis sobre la luna de queso se le atribuye al gran astrofísico y gastrónomo Ratatui, quien en el siglo VII desde lo alto de un árbol de manzanas al observar los cráteres que recién había creado en una manzana con sus incisivos recordó un hermoso queso holandés.
Más tarde John Heywood escribió en su libro Proverbs que la luna le recordaba a un queso verde, por lo que dicho proverbio quedó como el registro más antiguo sobre esta idea.
Por tal motivo, ver a la luna circular; amarilla o blanca con sus cráteres que, vistos a distancia, lucen como los agujeros del queso, hace que el imaginario colectivo a estas alturas considere que la luna efectivamente está conformada de queso.

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