Un joven campesino murió horas después de
ser picado por una víbora, en una milpa donde se encontraba trabajando, la
familia perdió mucho tiempo pues en lugar de llevarlo al Hospital acudieron con
curanderos, los cuales no le hicieron nada, el joven falleció lamentablemente.
Los
hechos se registraron en el municipio de San Juan Evangelista cuando
transcurría la mañana de este martes en el interior del hospital regional
Oluta-Acayucan, luego de que fuera mordido por una víbora falleció el menor Irineo
Arellano Hernández, de 16 años .
El señor Adrián Arellano Reyes, padre del
jovencito Irineo Arellano quienes tienen
su domicilio en la comunidad de Chapopoapan, indicó que los hechos se dieron el
lunes alrededor de las cuatro de la tarde, cuando se encontraban en su parcela,
limpiado la milpa, por lo que su menor hijo se metió a lo más profundo del
terreno para comenzar a desmontar el lugar.
Jamás se percató que se encontraba cerca
de donde una enorme víbora se encontraba
reposando, por lo que al pisarla, el animal le clavó los colmillos a la altura
de la rodilla izquierda, quedando el joven tirado en el suelo mientras era
auxiliado por sus demás familiares que primero lo trasladaron a su casa y
después con curanderos del pueblo que supuestamente le extrajeron el veneno.
Sin embargo, para la una de la mañana, el
menor presentaba temperaturas muy altas y se quejaba de fuertes dolores en el
cuerpo, siendo entonces trasladados como las dos de la mañana al hospital
regional Oluta-Acayucan donde de inmediato le curaron la herida y le aplicaron
la vacuna antiviperina, pero ésta llegó demasiado tarde por lo que el menor de
edad falleció alrededor de las siete de la mañana de este martes.
Al punto acudieron elementos de Servicios
Periciales y de la Policía Ministerial para tomar conocimiento y ordenar el
traslado del cuerpo al Servicio Médico Forense para la necropsia de rigor, para
después entregárselo a sus familiares.

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