Tierra Blanca Ver,- Pedro Nicolás Zobal ya no alcanzó a llegar a su domicilio después de una jornada más de trabajo como lavador de vehículos precisamente cuando se desplazaba en su bicicleta le sobrevino la muerte cayó de lleno al pavimento fulminado por un infarto y pensando que había sufrido un accidente testigos llamaron a una ambulancia sin embargo el personal de
emergencias ya nada pudo hacer al respecto.
Eran las 18:30 horas aproximadamente cuándo Sobre la avenida Porfirio Díaz entre Adolfo López Mateo y primero de mayo en el barrio de Torreón algunos testigos alcanzaron a observar como una persona del sexo masculino que viajaba en su bicicleta cargada de mandado perdí el control y caía al pavimento.
En esos momentos algunos pensaron que se encontraba en estado de ebriedad otros más que había sido atropellado por algún vehículo por lo que corrieron y se acercaron hasta dónde estaba el ciclista el cual ya no respondía nada.
Lo anterior ocasionó que en esos instantes se reportará el accidente a la comandancia de la policía preventiva municipal donde testigos describían que una persona estaba inerte tirada en el concreto había sufrido una fuerte caída.
Cuando llegaron el personal de emergencia se dirigió hasta donde estaba tirada la persona y tras realizarle una supervisión diagnosticaron que estaba sin vida presumiblemente y debido a un infarto al miocardio.
Solamente transcurrieron algunos minutos para que lugar fuera rodeado por varias personas quienes identificaron al ciclista y corrieron a dar parte a sus familiares qué vivían a tan sólo una cuadra de distancia de los hechos.
La señora Catalina Rojas de 59 años de edad fue quien llegó y no daba crédito a lo que podía observar al ver a su esposo ya sin vida por lo que así quedaba identificado oficialmente.
Fueron los efectivos de la Policía Municipal quienes acordonaron el área cerrando la avenida en los dos sentidos hasta la llegada del personal de la fiscalía general y de peritos criminalistas así como de policías ministeriales quienes procedieron a la inspección del lugar y escuchar las declaraciones de los familiares.
Se explicó que don Pedro mismo que contaba con 60 años de edad y tuvo su domicilio en la calle 21 de marzo atrás de la escuela José Azueta regresaba de sus labores diarias ya que se dedicaba a lavado de vehículos para ganarse la vida cómo se podía observar llevaba a su mandado para el hogar sin embargo todo indicaba que un infarto lo había alcanzado para así quitarle la vida.
El cuerpo fue levantado del lugar delos hechos y llevado al servicio médico forense para su identificación oficial, posteriormente fue entregado a sus familiares para que le dieran cristiana sepultura.
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