El cielo se convirtió en el campo de futbol americano en el que a partir de ahora jugaría Óscar Ramírez Ortiz, luego de ser asesinado de un balazo en la cabeza y hallado en el Municipio mexiquense de Atizapán, la mañana del lunes.
Mandos policiacos señalaron que el deportista, de 27 años edad, al parecer estuvo con algunas personas en un casino, al que llegó en una motocicleta a la zona de las Torres de Satélite, en Naucalpan, la tarde del domingo antes de desaparecer.
Ayer, familiares y amigos acompañaron al capitán de Los Mexicas, equipo de la Liga de Futbol Americano Profesional (LFA), durante el final del juego de la vida... su funeral.
Después de la autopsia, el cuerpo del ex jugador de Pumas CU fue entregado a su familia y llevado a un velatorio en el Estado de México, donde muchas personas querían estar con él en su último partido, por lo que fue necesario moverlo a un lugar más amplio.
"La gente no dejaba de entrar para despedirse de Óscar; era un muchacho muy entusiasta y contagiaba, pero sobre todo, tranquilo", comentó un hombre que dijo haber sido su profesor.
A las 23:30 horas del lunes, el ataúd gris con los restos del abogado de profesión arribó a la Funeraria J. García López, en la Colonia Juárez, en Cuauhtémoc. Los automóviles llevaban coronas de flores en los toldos y personas a pie con otros arreglos en las manos acudieron durante la madrugada de ayer. Algunos con playeras de futbol americano ingresaron, con dificultad, al fondo de la Sala 9 hasta donde se encontraban los padres del liniero defensivo para darles el pésame.
"No sabemos con exactitud qué fue lo que le pasó, por qué lo mataron. Él no se metía con nadie y siempre te apoyaba, era muy querido por todos nosotros", expresó uno de sus amigos del equipo.
Después del mediodía, los rezos cesaron para que saliera el féretro del jugador, al que los asistentes que quedaban, de unos 300 que hubo, lo despidieron con un aplauso como cuando defendía en el americano. Como en el campo, el capitán de los Mexicas fue seguido por sus compañeros, además de su familia, en su trayecto al Panteón Los Cipreses, en Naucalpan, donde fue sepultado.
Las autoridades mexiquenses no descartan ninguna línea de investigación en el homicidio del jugador de futbol americano, de quien no ha aparecido la motocicleta Italika en la que viajaba, con matrícula 3Z2FF. Hasta anoche, las autoridades mexiquenses no reportaron detenidos.

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